Los Chicos con la T
Capítulo 1 Cap 1° Si vamos a morir , vamos a morir juntos

Lo miro y luego miro la comida. No puedo evitar reírme, estalló en unas carcajadas sonoras. Me cayó cuando el agua impacta con mi cara, no evitarlo y continúo riéndome. - Ya cállate Emma - grita él. Está con la mirada fruncida. - Pero enserio que ... - sigo riéndome - me da miedo comer tu comida. - entonces no comas, ay maldita odiosa - chilla. Me quita el plato y cuando está apunto de tirarlo a la basura tomo su mano. - si vamos a morir, vamos a morir , vamos a morir juntos - tomo mi plato y me siento frente a él. Miro el agua y tomó un poco con nervios. - ¿ Cuándo fue la última vez que cocine? - me pregunta. - Pues creo que hace tres meses - lo pienso - si, hace tres meses porqué nos internaron por intoxicación. Me lanza una mirada fulminante, enrollar la pasta en el tenedor y yo hago lo mismo. Llevo la pasta hacia mi boca y lo veo masticar, entonces más Nos miramos a los ojos y seguimos mirándonos, mientras masticamos. Está salado, quiero escupirselo a la cara pero no puedo. Él lo ha notado. - Bien vamos, escupelo y pidamos comida - dice sin pasar su comida. Ruedo los ojos y escupí encima del plato. - Enserio te pasaste de sal, sino todo sería diferente - le digo riéndome. - Bien, bien... Pero por búrlate tu pagarás la comida. - Oye ando más misia que el Chavo, ya pues Mateo - chillo. Estamos en el pasillo de mi pasa, tomando nuestras casacas y nuestro zapatos para salir de la casa. Mateo me abre la puerta del auto y subo, me coloco el cinturón de seguridad y el sube, enciende el auto y luego arranca. - ¿ Pones tu la canción o la pongo yo? - Mmmm tu mejor - le respondo. Miro mi teléfono y veo los mensajes de mis amigos. Pero no le hago mucho caso. Mateo odia que mire mi teléfono cuando estoy con él. Lo guardo en el bolsillo de mi casaca y él busca en si teléfono. - Siri abre mi playlist - dice él. Ruedo los ojos. - ¿ Que dirás en un tiempo, Siri llévame al baño? - Lo siento pero no tengo manos - responde su teléfono. Nos miramos y estallamos en risas. Vamos escuchando salsa, de las más antiguas " El gran combo" - no sé mucho de salsa pero a él le gusta y a mi también pero solo para escucharlos una sola vez, no todo el tiempo. Una hora después hemos llegado a nuestro destino, a uno de los restaurantes más importantes de la cuidad. - Buenos días señor - dice él muchacho de la puerta - pase. - ¿ Dónde está mi tío? - Arriba señor con unos muchachos. - genial, iré arriba. Él chico de seguridad me mira y le regaló una sonrisa tranquila y él también me la devuelve. - Vamos amor, nos esperan. Mi mandibula cae al piso y mis ojos se abren como grandes platos, toma mi mano y tira de mi, para después subir hasta el segundo nivel, dónde solo se atienda a Vips. Veo el rostro de su tío y él ve el mío. Nos acercamos y lo saludo con toda la naturalidad del mundo. - ¿ Quién es ella Aliaga? - le pregunta uno de sus amigos, mi mirada viaja hacia esa voz gruesa y lo veo. Es como mi Pietro*, el amor de mi vida pero en una versión sin menos musculatura y con el rostro las pálido. Mateo me llama pero no he dejado de - les presento a un de mis ex pacientes, Emma Stein, la novia de mi sobrino - dice él. Mateo me toma de la mano y reaccionó. - Buenos gustos tiene tu sobrino - dice aquel hombre. Lo miro a los ojos y sonrió. - Vamos a nuestra mesa, recuerda que tú pagas - dice él en mi oído. Nos despedimos muy rápido y nos sentamos en la mesa más alejada de los Vips. - Me saldrá un ojo de mi cara, Mateo - gruñó. - Lo sé, pero te burlaste de mi comida. - Es que enserio cocinas feo, no es mi culpa - le digo haciendo voz de niña y un puchero. - Bien - rueda los ojos - fue mi culpa, así que no te preocupes yo pago. - Pagaré mi... - El hombre de allá - el mozo se nos acerca, señala la mesa del mi ex psicologo - le manda esto. Lo veo alzar su copa de vino y yo alzó mi vaso con agua. - Sin duda me das vergüenza. - espera - le gruñó. - ¿ Tiene lapicero y una hoja? - Si en un momento se lo traigo. - ¿ Que harás? - me pregunta. - Espera y verás. El mozo no tarda mucho y sonrió, mientras escribo la nota. - ¿ Qué le has puesto? " Gracias por el vino, lo tomaremos y disfrutaremos, me imagino que usted también hará lo mismo con su linda esposa, atentamente la novia de Mateo, Emma Stein " - Mierda - dice sonriente Mateo - somos novios y eso que tú jamás me has pedido que lo sea. - Ya lo hemos intentando Mateo, lo nuestro nunca funcionará. Mateo sonríe y abre el vino. - se lo llevas, muchas gracias - le digo al mozo. - ¿ Crees que diga algo? - Si, me va a responder que no tiene esposa - le digo sonriente. Mateo niega con la cabeza, pedimos tranquilos y esperamos a que nos sirvan hasta que lo veo pararse y venir a nuestra mesa. - Le rompo la para si te insinúa. - No lo hará, ahora sabe que tengo principios. - Tú eres una monja, tienes todo principios moral, todo por eso lo nuestro no funcionó... - Lamento si se han sentido ofendidos, yo solo quería regalarles algo para que disfruten de esta bella tarde frente al mar. - Muchas gracias, pero vi como la mirabas me siento incómodo - dice Mateo rápido. - Lo lamentó mucho Mateo, yo aún recuerdo a mi esposa - dice él con una pena en su voz, no quedamos en silencio unos segundos para esperar que continúe y lo hace - ella falleció con la menor de mis hijas hace más de siete años. Me siento algo mal, pero se me pasa muy rápido. - Héctor ven, ya nos vamos - dice mi ex psicologo. - disfruten del buen vino, los dejo y perdoné - me dice tomando mi mano y dando un ligero beso sobre él. Mateo rueda los ojos. - No eres bonita, no de cómo lo haces - dice él riéndose. - La mejor arma, así seas fea... Sabes cuál es? Es la sonrisa, no importa si eres feo o el más hermoso de esta tierra, una sonrisa sincera conquista a cualquiera. *** Sieteletras: hola a todos, soy nueva en esta plataforma y tengo miedo, pero espero que les guste esta historia y me escriban preguntado o comentando cualquier inquietud que tengan. Gracias.

Capítulo 2 CAP 2° la app

Nuestros se mueven de un lado al otro, se siguen moviendo, agarro mi cintura y me muevo con la música. Mis amigas bailan con sus respectivos acompañantes, mientras yo bailo con Mateo pues ninguno de los chicos me ha gustado. Me acerco a la barra de la casa se mi amigo. Comienzo a mirar a los chicos y chicas que nos rodean. Bajo la cabeza y suspiro. Esta era mi rutina del viernes, algo de alcohol bailes locos y luego a mi casa a pasar un domingo metía en algún libro de filosofía o de administración, de lo que fuera me gustaba mucho leer. Siento unas manos pesadas en mi espalda, estoy abrumada por cierto problemas familiares y aunque no son graves ponen mis nervios de punta cada vez que escucho a mi papá hablar. - ¿ Qué te sirvo? Alzó la cabeza y lo miro, lo examinó y niego con la cabeza. - no deseo, por ahora estoy bien - le respondo. - Esta bien, ten un poco de cuidado - dice acercándose a mi rostro - esta gente no es de fiar - dice él. - ¿ Estas seguro? - le pregunto. Él asiente con la cabeza - ¿ Cómo sabes? - Te he visto en los pasillos de la universidad, eres amable, tienes buenas notas, se ve que tiene futuro. - ¿ Qué estudias? - le pregunto. - Ya vez, eres demasiado amigable. Enserio nadie duda eso, pero cuídate ellos no son una buena influencia. Asiente con la cabeza torpemente. Me voy con dirección a Mateo y escucho la conversación. - ¿ Mat, ella es fea, no tiene cuerpo, ni tetas, culo ni... - tiene cerebro, es amable, no se acerca a mi por mi dinero y mucho menos intenta persuadir me de hacer cosas mala, es tranquila y la quiero es mi... - ¿ Qué dirás de esa fea, me sorprende que aún no te la hallas tirado. Veo como aprieta su mano. Me acerco a ellos y tomó del hombro a la morena, aunque ya ni me acuerdo de su nombre. - ¿ Tienes algo más para decir? - le pregunto. - No. - Entonces déjame sola con Mateo. - Es Mat. - Yo lo como me gusta llamarlo. Se aleja y me siento a su costado. - la vida es una mierda. Sus sonrisa se presenta. - ¿ Por qué no conoces más personas? - Por que nadie es digno... - Sabía que captarías la idea. Pero enserio por qué no sales con más chicos... - ¿ Ya quieres alejarme de tu vida? - No, pero a veces me pregunto por qué te empeñas en esperar, por qué no arriesgar. - Mateo ha salido con demasiadas personas... - siempre como amigos, jamás te has tirado a nadie o besado a nadie, ya cumplirás veinte años y sigue llorando el recuerdo de un idiota. - sabes que no lo lloro, pero no sé, no hay un chico ideal. - Es que no te das ese lujo. Además eres fea tienes razón, que podrías tú atraer a alguien. Siento como mi autoestima cae al piso en cuestión de segundos, nunca me había fijado en mi cuerpo desde que terminé mi última relación amorosa y de eso tengo años. - Mateo. - Ven te cuento un secreto. Me acerco a él, siento su respiración muy cerca de la mía y veo que sus ojos se han desviado a mis labios. - Emma, esta edad es para alocarse, divertirse, cometer errores, pero no de los grandes - dice él señalando su estómago. Estoy ebria y solo le sonrió como torpe - Pero lo mejor de tener nuestra edad es que podemos conocer a cualquier persona, equivocarnos mil veces y hacer nuestro corazón más duro. Sus ojos se iluminan y se dilatan, es como si estuviera en el éxtasis del momento y lo estaba con algo de ayuda pero lo estaba. Tomo su mano y le sonrió. - ¿ Qué sugieres? - ¡Te reto! - grita. Todos nos quedan mirando y luego vuelven a lo suyo. - ¿ Qué reto? Yo soy Emma Stein y no le tengo miedo a nadie ni a nada - gritó. Mis amigos alzan sus vasos. Alzo el mío. - Descargarte esa App. Su sonrisa era encantadora con una pizca de maldad en sus ojos. - Bien... - sonriente triunfante y saca su teléfono, me acerca a él y sonríe. - esta es nuestra foto, juntos. Le doy un beso en la mejilla y toma tres fotos. - Salimos horrible. - pero salimos juntos - dice él. - que romántico. Mito su teléfono y veo que ha echo Match con alguien. - ¿ Qué es eso? - Es la app tonta - dice él. Me da un pequeño golpe. - Bien dame tu teléfono. - ¿ Qué me darás y cuál era el reto? Se nota que estamos demasiado ebrio. - te llevaré a comer a cualquier lugar que desees, si en una hora recibes más de cien like y un chico te habla. Nos levantamos del asiento y nos dirigimos a la sala de arriba para estar más cómodos y hablar. - Esta bien, te digo que perderé... Pero que te doy yo a ti. - ¿ Qué te parece si aceptas salir conmigo nuevamente? - mmmm, está bien. Ingreso al playstore y descargo Tinder. Mis manos me tiemblan es como si estuviera haciendo algo malo, hago todo los pasos de la app y no espero ni un minutos y comienza a sonar mi teléfono. - vamos dos - dice él riéndose y viendo su reloj - y eso que vamos como cinco minutos, que vergüenza. - Imbécil - le chillo. - ya ya ya. Veamos pues. Guardo mi teléfono y comenzamos ha hablar de temas sobre economía, sé que les sonará aburrido pero así somos él y yo, hablamos de cada cosa importante y así como cada estupidez que se nos ocurra. Mateo es sin duda uno de los personajes más importante de mi vida y espero mantener su amistad por las tiempo. - ya va cumplir la hora - dice emocionado saco mi teléfono. Dos minutos para cumplir la hora, un minuto. Mensaje!!!!!! " hola, cómo estás?"

Capítulo 3 CAP 3° Llévame a comer.

Al día siguiente Mateo está con la resaca lo típico en él, me responde como a las tres de la tarde la llamada. - Emma ven a mi casa. - Vivo al otro lado del mundo hombre, no tengo auto. - Te pago el taxi, solo ven a verme. - bien, pero iré en la tarde. Sabes tengo demasiada tarea y tengo que salir con mi mamá. - genial, dile a mi suegris que estaré en una hora en tu casa. - ¿ Mateo y tus padres? - Pues mi mamá debe estar en Tailandia por negocios y mi papá en Inglaterra, no lo sé. A veces me daba mucha pena que sus padres no estén con él, pero de cierta forma mi mamá ya le había agarrado mucho cariño a Mateo, éramos buenos amigos y el me ayudó mucho a superar la separación de mis padres. Sin duda alguna él siempre tendré una parte de mi corazón. - Bien le diré. Me baño rápido, hago todo los quisiere de mi casa y espero a mi mamá para que me salgamos con Mateo. Pero unos quince minutos antes me manda un mensaje. * No podré llegar temprano hoy, así que quédate o si deseas has la compras* Mi mamá era la persona más ocupada del mundo, después de separarse de mi papá tuvo que aceptar doble turno en el hospital que trabaja, es neuróloga y cumple con su labor con mucha pasión a pesar de descuidarme, pero me siento bien cuando me entero que salvo una vida. Tecleo un " Ok" Ahora escribirle a Mateo. " Mateo vamos a tener que posponer nuestra salida, mi mamá está en el hospital" " ¿ Otra vez te quedaras sola en casa?" " si" " Entonces te pago la apuesta" Cierto Mateo me debe una apuesta. " si normal " - le respondo rápido y dejo mi celular en el sofá. Mateo llega rápido y salimos, así siempre nos la pasamos, llamándonos pues estamos solos, mis amigos de secundaria ya tienen sus vidas, la Universidad y no hablo mucho con ellos, apenas y los veo una vez al mes. Mateo por otro lado es mi único amigo que siempre me llama para salir. - ¿ Qué pasa? - me pregunta cuando estamos frente al restaurante. - ¿ Mateo tengo una rara corazonada? - Sobre qué... - Sobre todo. - Estas loca - ingresamos al restaurante y pedimos la especialidad la casa. Mi teléfono suena y veo. Daniel te acaba de escribir. - mira tengo otro mensaje - dile digo. - ¿ De quien? Le muestro mi teléfono y sonríe. - Daniel es el tipo que estaba atendiendo un evento de mi tío, no te acuerdas de él - me pregunta. Miro a todos lados esperando ver a alguien. - ¿ Qué haces? - Buscándolo.... - Así no funciona Emma - dice sonriente. - ¿ Entonces? - la app busca gente cerca, pero Dhaniel en su vida va a pisar este lugar, así que debe estar lejos solo que hicieron Match. - ¿ Match? - Si es cuando tú le das corazón o like, como sea a un tipo y el también te lo ha dado o tú tú se lo diste antes y el te lo dio a ti ahora. Me perdí, pero miro mi comida y se me hace agua la boca. - Me lo voy a desinstalar. - No - dice riéndose. - ¿ Por qué no? - le pregunto. - te hable de sociabilizar con las personas, ya este es el momento de hablar con más gente. - No estoy de humor, enserio Mateo me parece mala idea. - Bien déjalo pero se conciente de que tú misma te quitas la oportunidad de conocer a alguien más. - si me presentas más amigo - lo miro con picardía. - ¿ Y si al fin me aceptas como tu novio? - me pregunta con esa sonrisa típica de él, sus ojos verdes me mira con cierta picardía y deseo. Niego con la cabeza y ruedo los ojos. - eres un tonto, lo nuestro no funcionó. - es que tú solo me veías como el tipo que te sacaría a ese idiota de la cabeza. - lo sé, por eso nos alejamos, lo recuerdas? Tú fuiste quién me pidió que me alejará amorosamente de ti y yo acepté. - Solo esperaba que corrieras atrás de mi y me dijeras que no me fuera. - Nunca obligaré a nadie a que me ame o se quede a mi lado, quién quiere estar lo estará quién no quiere estar se irá. - creo que tienes razón, me gusta como piensas. - Mateo, siempre vamos a ser amigos. - Lo sé y eso me gusta mucho. Tienes mi corazón - dice él. - y tu tienes el mío. Tomó su mano y cuando terminamos de comer decimos pedir un vaso de limón tibio para bajar la grasa de la carne. Miro la ventana del último piso del restaurante y miro la playa. Nos sentamos mirando la playa. - A veces siento que estoy demasiado solo. - ¿ Por qué te sientes así? - No lo sé, siempre me he preguntado que sería vivir con mis padres... - Teo - tomó su mano y no lo miro, se cuándo tiene estos bajones de autoestima. Sé que algo debió pasarle y debajo de ese hombre que usa Tinder y gasta dinero como si su vida dependiera de ellos hay alguien que sufre y mucho, pues a veces tratamos de saciar nuestra soledad con algo que en el fondo nos vuelve más vacíos. - ¿ Siempre serás mi amiga? - me pregunta con la voz baja y con la mirada perdida entre el inmenso mar de color verdes o celeste, la verdad no diferenció el color pues el mar está contaminado. - Siempre seremos amigo, ya sea en esta vida en muchas otras, nos vamos a volver a encontrar .... - Ay que cursi te pones my love - dice él. Lo golpeó en el hombro. - Vamos quiero ir a mirar el mar de cerca. Salimos del restaurante y comenzamos nuestro camino a la playa. - ¿ Y les vas a responder? - No lo creo. Ya gane mi apuesta ahora elimino la app. - No tienes remodko. - ¿ Mateo enserio quieres que consiga novio? - si no lo haces me voy a empeñar en conquistarte y ya sabemos cómo terminará esto.

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