Enamorada de Colin
Capítulo 1 No. 296, ¡Se puede ir! (Romance)

En el País Z había un hotel de cinco estrellas llamado Península Internacional, en él, junto a la ventana de la habitación 2208, se encontraba una mujer usando un suéter de estilo cárdigan en tono vino. La habitación estaba en el piso 22, era una suite presidencial. Su cabello estaba recogido por un prendedor en la parte superior de su cabeza, y sostenía en su mano una copa de vino, de una botella recién abierta. La mujer era linda, con largas y rizadas pestañas que brillaban bajo el sol. La punta de su nariz era ligeramente respingada, y un lápiz labial color carmín adornaba sus herméticos labios fruncidos. Un par de finas gafas con armazón negro se balanceaban delicadamente en el puente de su nariz, otorgándole un aspecto elegante y profesional. Varias nubes negras comenzaron a avecinarse sobre el cielo aún azul. Ese oscuro escenario le recordó la misma fecha exactamente de un año y medio atrás. Los rayos comenzaron a iluminar el extenso horizonte, y de inmediato la mujer supo que llovería en cualquier momento. La mujer recordó aquel desdichado día, durante su condena en la prisión de mujeres al oeste del País A. El custodio entró a la celda escoltado por dos policías mujeres. Una de las policías gritó: "¡Reclusa número 296, puede irse!" La prisionera de inmediato soltó el bordado en el que estaba trabajando, y este cayó al piso. Durante el último año y medio, ella había escuchado esas palabras tantas veces. Cada vez, esperaba que la policía mencionara su número de reclusa. Sin embargo, nunca lo nombró, no lo hizo, hasta el día de hoy. "Se puede ir." Claramente, entendió lo que quería decir. Había recuperado su libertad. Después de todo lo que había sufrido en prisión, podía irse a casa. Poco después, el enorme portón de la entrada de la prisión se abrió lentamente. Una chica vestida con ropa de tono verde oscuro, caminó a través de la puerta. Su antigua figura robusta desapareció, después de haber estado condenada un año y medio prisión, perdió algo más que la libertad, su cuerpo ahora era más delgado. Por otro lado, su rostro se conservaba redondo a pesar de su gran pérdida de peso. Cerca de la puerta, se encontraba una pareja sosteniendo un paraguas. El hombre tenía un aspecto majestuoso, y la mujer era simplemente elegante. Se podía apreciar que ambos eran de mediana edad, sin embargo, no se notaba en ellos el paso del tiempo. La mujer mayor se acercó a la chica al verla salir. "¡Oh, cariño mío, no puedo creer cuánto has sufrido!" Suavemente acarició con su mano el rostro de la chica. Su rostro siempre fue redondo, un poco regordete, sin embargo, ya había perdido esa forma, ahora era delgado. Las sencillas y acogedoras palabras que escuchó Sofía Lo fueron como un vaso de agua en medio del desierto. "Tía, (forma china de mostrar cortesía y educación, no hay parentesco), usted fue quien pudo sacarme de aquí". La mujer mayor inclinó la cabeza, afirmando su comentario. El hombre no quiso quedarse atrás y se acercó a ellas. Y junto a él, un asistente que sostenía para ellos el paraguas. Wendy movió la cabeza: "Fue tu tío (forma china de mostrar cortesía y educación, no hay parentesco). Él fue quien encontró el contacto para ti." Sofía asintió, dio un paso atrás e hizo una gran reverencia. "Tío, tía, en verdad se los agradezco. Nunca olvidaré lo hicieron por mí." "Ni lo menciones cariño, no fue nada. ¡Es hora de irnos!" Wendy se acercó al auto de la familia Li y le abrió la puerta a Sofía antes de subirse. Cuando llegaron a la casa de los Li, Wendy llevó a Sofía a una enorme recámara, donde pudo tomar un baño relajante como antes, y al terminar, se vistió con la ropa que Wendy le había entregado momentos antes. La ropa le quedaba un poco holgada. Wendy compró ropa de talla grande pensando que le quedaría a Sofía. Ya que ella solía tener un cuerpo muy corpulento. Ella medía 163 cm de altura, no obstante, llegó a pesar más de 70 kilos. En el momento que Sofía terminó de arreglarse, el mayordomo la guió al comedor. La mesa lucía elegante al igual que la comida, la cual había sido preparada prácticamente para deleite de ella; cuatro platillos además de la sopa. El mayordomo le ofreció un tazón de arroz, Sofía asintió educadamente y dijo: "Muchas gracias." "Por nada, es un placer señorita Lo. Tenga cuidado, por favor. ¡Está un poco caliente!" La atención que mostró el mayordomo de los Li conmovió profundamente a Sofía. No dejó de sonreír mientras tomaba una porción de pescado. Estaba feliz, era su comida favorita. Antes de lo sucedido, ella comía pescado al vapor cada dos o tres días. Pero desde que entró a la cárcel, dejó de hacerlo y no había comido pescado hasta ahora. Justo al terminar su comida, se levantó de la mesa y buscó a la pareja anfitriona. El mayordomo le informó que se encontraban en el estudio, y llevaban tiempo esperando a ella. "No tenía idea que habías bajado tanto de peso. La ropa que compré te queda demasiado grande. Tomaré nota, y lo arreglaré más tarde." Mientras hablaba, los ojos de Wendy se llenaron de ternura al ver a Sofía. Sofía hizo un gesto negando con la cabeza y dijo: "No te preocupes, tía. La ropa me queda bien. En verdad, muchas gracias por todo." Sofía estaba tan agradecida. Sofía pudo salir de la cárcel tres años y medio antes de cumplir su condena, comió pescado, carne y tazón de arroz caliente, y al fin pudo tomar su primer baño cómodo después de tanto tiempo. Además, tenía ropa nueva. ¡No podía estar más agradecida de que su madre hubiera sido gran amiga de Wendy! De hecho, todo marchaba a la perfección. "Bien, puedes instalarte aquí. Si llegaras a tener algún tipo problema, por mínimo que sea, por favor avísanos, ¿entendido?" Sofía estaba a punto de llorar. Pero ella pudo contener sus ganas, "Muchas gracias, tíos." "No estaba al tanto de lo que había ocurrido con tus padres, hace poco lo supe. Creí que tu padre había acompañado a tu madre a la expedición arqueológica. No fue hasta que acudí a una fiesta de té, que me enteré de que algo realmente malo le había pasado a tu familia." Sofía asintió con suavidad y dijo con una voz llena de aflicción: "Mi papá se volvió loco y fue internado en un hospital psiquiátrico a las afueras de la ciudad. Por el contrario, a mi mamá le tendieron una trampa y perdió la vida en una tumba antigua." La policía informó que la tumba antigua sufrió un derrumbe natural al momento que su madre se encontraba dentro. ¡Sin embargo, Sofía no creyó esa versión de los hechos! Ella sabía que varios profesores acompañaban a su madre al momento del accidente. ¿Cómo fue posible que ellos hubieran podido sobrevivir y su madre hubiera sido la única perder la vida de esa forma inexplicable? "Dime, ¿cuál es el nombre del hospital psiquiátrico donde se encuentra tu padre? ¿Por qué no acudiste a nosotros después de todo lo que sufriste? ¿Por qué estabas en cárcel?" Wendy sujetó la mano de Sofía con afecto y se sentó a su lado en el sofá. A Sofía le costó mucho trabajo hablar de eso. No tenía palabras para explicar su encarcelamiento. "Ahora mismo, mi padre se encuentra en un hospital psiquiátrico a las afueras de Jia Town. Algunos días después del accidente de mis padres, Dolores me incriminó por intento de homicidio y fui sentencia a prisión." "En estos momentos, Dolores y ese hombre ya deben estar unidos en matrimonio", pensó Sofía. "¡Intento de homicidio!" Wendy no podía creer lo que estaba escuchando. Sofía era solo una chica alegre y llena de inocencia. ¿Cómo ella podría ser acusada de asesinar a alguien? "Tía, le juro que yo no asesiné a nadie." Intentó explicarle a Wendy mientras la miraba con los ojos llenos de sinceridad. Wendy hizo un gesto rápido con la cabeza negando lo que escuchaba, "Creo en ti, creo en tu palabra. Es prácticamente imposible que seas capaz de matar a alguien. Pero todo ha quedado atrás. Deberías olvidarlo y no volver a pensar en eso. Hablaré con tu tío para que investigue el incidente donde murió tu madre." "Gracias, tía. Aunque... hay una cosa más que me gustaría pedirle." Sofía le imploró. Wendy tomó su mano y le dio unas suaves palmaditas en el dorso; "Dime cariño." "Desde el accidente de mi familia, no he tenido noticias de mi hermano, parece que ha desaparecido". Su hermano solo tenía 18 años, ella aún lo veía como un pequeño, era un niño en sus ojos. Wendy comprendió lo que quería. Yonata, quien se encontraba sentado a un lado, tomó su celular y comenzó a hacer varias llamadas. Esa misma tarde, en compañía de Wendy, Sofía se dirigió al hospital psiquiátrico en Jia Town. Jay Lo, quien solía ser un cortés y agradable profesor de universidad, parecía otra persona y lucía un aspecto demacrado. El brillo en su mirada se había esfumado. Su cabello estaba descuidado y su ropa estaba completamente sucia. Nadie había pagado su estancia en el hospital, así que al no recibir ni un centavo, el hospital renunció a su cuidado. A pesar de que Sofía trató varias veces comunicarse con él, no dio señales ni respuestas. Sofía estaba a punto de darse por vencida cuando de pronto Jay la miró, comenzó a reír y la señaló de manera burlona; "¡Mírate, te ves tan tonta cuando quieres llorar! Eh, eh". Después de verlo reaccionar, Sofía no pudo menos que llorar con la emoción y gritó con todas sus fuerzas. Yonata se encargó de todos los trámites necesarios para transferir a Jay. A partir de ese momento, lo atenderían en el mejor hospital psiquiátrico de todo el País A. Yonata se ocupó de buscar a los mejores neurólogos del país para que examinaran a Jay. En el cuarto día en la casa de los Li, Wendy tocó la puerta de la recámara de Sofía y le pidió que le prometiera un cosa en particular.

Capítulo 2 ¿Deberíamos llamarte Sopita

Para Sofía Lo, fue una gran oportunidad poder pagarle a Wendy todo lo que había hecho por ella. "Tía, por favor no dude en pedirme lo que quiera." Ella haría todo lo que estuviera en sus manos. "Bueno, tengo dos hijos. Colin, quien es mi hijo mayor, cumplirá treinta este año. No obstante, aún no ha encontrado a la mujer ideal, a alguien que pueda cuidarlo. Así que me gustaría que te casaras con Colin. Quiero que estés a su lado y cuides de él." Sofía nunca esperó que la petición de Wendy fuera de tal magnitud; casarse con su hijo mayor. "Tía, debe saber que yo no tengo idea de nada que se relacione con el cuidado del hogar." Antes de que la familia Lo se desintegrara, Sofía, a pesar de no provenir de una familia adinerada y poderosa, nunca tuvo la necesidad de realizar ningún trabajo doméstico, pues era la consentida de sus padres. "Eso no tiene importancia. Tenemos empleadas domésticas que se encargan de hacer todas las tareas del hogar. Así que no tienes que preocuparte por nada." "¿Está segura que Colin aceptará esto?" La incomodidad de Sofía era evidente pues no consentía la idea de contraer nupcias con un completo desconocido. "Su opinión está de sobra. ¡Es un hombre tan conflictivo y difícil, está a punto de cumplir treinta años y nunca me ha presentado a una sola nuera! Sofía, por favor, a tu tía si aceptas o no. Si tu respuesta es no, comprenderé por completo tus razones al no quererte casar. Pequeña, no hagas de esto un dilema." "Tía, deme por favor un poco de tiempo para analizar la situación." Sofía Lo bajó la mirada cuando pronunció esas las palabras. Wendy le dio espacio y tiempo a solas en su recámara para que lo pensara. Mientras tanto, Sofía se dirigió a la ventana y alfeizó el parteaguas. La habitación estaba en silencio, ella miró por la ventana y vino a su mente la silueta de un hombre. El hombre le dijo: "Sofía, haré todo lo posible, incluso rogarle a tu padre para que nos dé su bendición y pueda casarme contigo el próximo año, justo después de graduarme." Sin embargo, aquel hombre que prometió que lo haría hasta lo imposible por estar con ella, ahora se encontraba en brazos de otra mujer y todo por culpa del poder. Incluso después de que se comprometió con la otra mujer, él buscó a Sofía y le dijo: "Yo no siento nada por ella, a quien de verdad amo es a ti. Tengo que hacerlo, pero en el momento que tenga un puesto estable, le pediré el divorcio. Espera por mí, por favor." ¿Y cómo terminó todo eso? Dolores Lien descubrió que el hombre con quien se iba a casar no la amaba de verdad, él estaba enamorado de alguien más, que era Sofía. Así que no fue una sorpresa que ella hubiera tratado cruelmente a Sofía. Al inicio, Sofía sufrió todo tipo de humillaciones por parte de Dolores. Sin embargo, esto no fue suficiente para ella, así que, con tal de satisfacer su odio, planeó enviar a la cárcel a Sofía junto con el amor de su vida. Lo ojos de Sofía se cerraron con fuerza. Con trabajos, pudo reprimir todo el mar de emociones que sentía en el pecho. Dispuesta a dejar a un lado su trágico pasado, salió de su habitación directo a encontrar a Wendy. "Tía, lo he decidido, me casaré con él." Unos cuantos días después, Colin regresó de su viaje del País Z. Era la primera vez que se encontraban Colin y Sofía, ya que debido a su trabajo, él se había mudado a América. La madre de Sofía; Julieta, y Wendy se hicieron amigas justo después de que Colin se trasladara a América. Eso era la razón principal por la que nunca antes se habían conocido. El hombre era alto y realmente atractivo. Rasgos característicos de Yonata, que Colin heredó. Al entrar, miró a Sofía y la saludó haciendo un ademán con la cabeza. Wendy puso al tanto de su idea a Colin, mientras él no dejaba de mirarla con una expresión de conmoción y sorpresa en el rostro. "Mamá, ¿has perdido la razón? ¿Quieres que ella se convierta en tu nuera?" "¡Sí, he perdido la razón!" Wendy respondió sin dudar ni un poco. Los ojos Colin observaron detenidamente a Sofía. Parecía que su mirada inspeccionaba a Sofía por completo, quién de inmediato se incomodó. Wendy, al notar que la mirada prejuiciosa de Colin y la incomodidad de Sofía, lo abofeteó ligeramente. "¡Sé respetuoso con ella!" Colin no dio importancia a las palabras de su madre, al contrario, caminó hacia Sofía, tomó la barbilla de ella con su mano derecha y la levantó como si estuviera apreciando un objeto. "Dime, ¿de dónde eres? No puedo creer que hayas podido lavarle el cerebro a mi madre." Colin era consciente de lo atractivo que era él mismo. Pues desde la primaria hasta el día de hoy, infinidad de niñas y mujeres habían estado tras él. Sin embargo, la única mujer logró persuadir a su madre, fue nada más y nada menos que Sofía, nadie más. "Sofía Lo, Sofía Lo, ¿o deberíamos llamarte, Sopita?" Colin estaba completamente convencido de que Sofía tenía otras intenciones para acercarse a Wendy. ¡Y descubriría sus verdad intenciones! Sofía se sonrojó después de escuchar a Colin burlándose de su nombre. Apretó su puño y con un fuerte movimiento alejó de su rostro la mano de Colin. Colin retiró la mano, simulando estar herido. "¿Yo? ¡Pero qué carácter!" "Deberías saber que yo estoy enamorado de alguien más. ¡Así que puedes irte ahora mismo! ¿Comprendes lo que te digo?" Wendy comenzó con un dolor de cabeza. ¿Desde cuándo Colin era un conquistador? ¿Desde cuándo estaba enamorado de un chica? Ella sonrió de solo pensarlo. El instinto de madre no falló, ¡si él estuviera enamorado, ella definitivamente lo sabría! "Colin, si no accedes a casarte, ¡olvídate que tienes madre, ya no serás mi sangre!" Colin esbozó una enorme sonrisa. "¡Si así lo prefieres!" De inmediato, Wendy bajó la guardia, pues recordó que era imposible convencer a su hijo a la fuerza, nada mejor que la razón para persuadirlo. Ella limpió de sus mejillas un par de lágrimas falsas. "Vete de una vez, no te detengo. ¿Por qué me tocó ser madre de alguien tan desconsiderado?" A la mañana siguiente, Colin y Sofía salieron del Registro de Civil, con el acta de matrimonio en mano. Sofía estaba hundida en sus pensamientos, pero el sonido del timbre provocó que todos los recuerdos del pasado se esfumaran y regresara a la realidad. El vaso se encontraba vacío, no tenía nada desde hacía mucho. Así que lo dejó a un lado y se dirigió a la puerta. Colin, quien vestía un traje elegante, se encontraba del otro lado. Ella miró sus ojos, y lo único que pudo percibir fue aversión. "Señor Li." Sofía lo saludó respetuosamente. Colin simplemente la apartó de su camino, se dirigió hacia la suite presidencial, y se acomodó en el sofá. Observó con detenimiento y curiosidad a Sofía y le preguntó; "Sopita, ¿cuál fue la razón por la cual quebrantaste el contrato de cooperación con el clan Lien?" De tanto haber escuchado a Colin llamarla Sopita, se acostumbró a lo ridículo que sonaba. "Señor Li, si en verdad quiere formar alianzas y cooperar con el clan Lien, solicítele a alguien más que negocié con ellos, por favor." ¡Ella definitivamente no pensaba hacerlo! "¿Por qué? ¿Acaso la razón es... porque su representante es tu ex novio? Colin dijo esto con un tono tan sarcástico, acompañado de un gesto igual de molesto. Él estaba al tanto del vida pasada, lujosa y privada de su ahora esposa. El solo hecho de que Colin hubiera mencionado a Paulo hizo que la mirada de Sofía se llenara de frialdad. "Así es, ¿y cuál es el problema?" Para entonces, Colin le había dado el puesto de secretaria privada a Sofía, por lo que estaba a cargo de llevar los casos de comunes de cooperación. "Desde que te engañó y traicionó tu confianza, ¿has estado usando SL para vengarte de él? Sofía Lo, ¿cómo puedes ser capaz de hacerlo?" La postura desinteresada de Colin con las piernas sobre la mesa de té y su voz apacible, le complicó a Sofía analizar y juzgar lo que él sentía. Sofía simplemente se giró y caminó hacia la cocina. "¿Quieres algo de comer?" "¡No, no se me antoja nada!" Colin se levantó del sofá y se dirigió a la puerta de salida. Antes de salir, le lanzó unas llaves y le dijo. "Ya sabes la dirección de la casa y ahí están las llaves. Instálate en la casa y escoge la habitación que quieras." Al terminar, fuertemente cerró la puerta detrás de él y se fue tan rápido como llegó. Con amargura en sus ojos, Sofía contempló las llaves sobre el sofá. Su matrimonio era solo de palabra. Era muy probable que Wendy hubiera forzado a Colin a darle a Sofía las llaves de su casa. Como era de esperar, la suegra de Sofía llegó de visita a su nueva casa desde el País Z, curiosamente justo después de haberse mudado. Sofía y Colin aún se encontraban en la compañía dentro de una junta cuando Wendy llamó al teléfono de ella. Parecía más que nada, un seguimiento a su relación. Al salir del trabajo, Sofía manejaba de regreso a casa cuando Colin le exigió: "¡No se te ocurra decir algo fuera de lugar cuando estemos con mi madre y esta noche dormirás en mi recámara!" "¡Como usted lo ordene, señor Li!" Sofía contestó desinteresada y siguió manejando cuidadosamente. En la casa, el personal de servicio, preparaba la cena. Wendy con un poco de desconsuelo, miró a la pareja llegar. "¡Mamá, por fin has llegado!" Sofía se cambió los zapatos y le dio la bienvenida a Wendy con una sonrisa dibujada en su rostro. Wendy le devolvió la sonrisa, lo que provocó celos en Colin. ¡Y murmuró que ella aún no le había sonreído así!

Capítulo 3 La mujer inusual

"Sofía, ven y siéntate". Le dijo Wendy a Sofía y luego miró a su hijo, "¡Colin, ven aquí!" Colin empujó a Sofía a un lado. Sofía se rió de Colin porque él parecía un joven lindo por detrás. "Madre, pensé que vendrías mañana". "¿Por qué?" Colin se sentó junto a Wendy y le pasó el frutero a su madre. Pero ella lo puso a un lado y le frunció el ceño. "Ahora dime, ¿por qué no te duermes con Sofía?" Al oír eso, Colin lanzó una mirada de enojo a la mujer que acababa de sentarse. ¡Soplona! "No fue Sofía. Yo he visto que ustedes dos duermen separados, ¿de acuerdo?" Suspiró Wendy. Estaba buscando un dormitorio para relajarse después de llegar a la mansión pero descubrió que la pareja no dormía en la misma cama. Estaba molesta. Colin dejó de mirar a Sofía con enojo después de que escuchó eso. "Bueno, madre, lo que pasa es que me resfrié. Tenía miedo de contagiar a Sofía. Por eso es que dormimos por separado. Sólo es temporal". Sofía se sorprendió. ¡Apenas podía creer que el hombre honesto en el trabajo sería capaz de mentir! Wendy se mostró escéptica. Sofía no se recuperó de la conmoción hasta que Colin le guiñó un ojo. "Madre, por favor no te enojes. Es la verdad. Todo es mi culpa. No cuidé bien del se... Colin". Sofía casi había dicho el Sr. Li Afortunadamente, se dio cuenta de su error de inmediato. Wendy tomó la mano de Sofía y dijo: "No seas tonta, mi niña, él ya es un hombre. No es tu culpa que se haya enfermado". Y luego le advirtió a Colin: "¡Si no cuidas bien de Sofía cuando yo no esté aquí, le diré a tu padre que te rompa las piernas!" Colin levantó una ceja. Sofía debió haberle encantado de verdad. Su madre nunca le había hablado así antes. Pero ahora lo estaba amenazando. ¡Y por alguien de tan poca importancia! Sofía no quería que Wendy se enojara, "Madre, Colin es bueno conmigo. De Verdad." De hecho, las cosas iban tan bien que Sofía sentía que como si no estuviera casada. Que era libre. Durante la cena, Colin puso una bola de camarones en el plato de Sofía y le habló con voz cariñosa: "Bebé, prueba esto". Bebé... Esta era la primera vez que la llamaba bebé. Ellos habían mantenido su matrimonio en secreto de los demás. Se comportaban discretamente cuando estaban en la empresa o en reuniones familiares. Nadie sabía que Sofía era la esposa de Colin. Colin le había advertido mucho tiempo antes que ella no debía hacer nada en su nombre. Entonces, si él no la hubiera llamado "bebé" ahora, ella habría olvidado que estaban casados. Wendy estaba satisfecha con lo que Colin había hecho, y volvió sus ojos hacia Sofía. Notó que tenía la mirada perdida. "¿Qué pasa, Sofía? ¿Qué estás pensando?" "Oh... Nada. Sólo mmm... algo en el trabajo Madre, prueba estas bolas de camarón". Sofía puso la bola de camarón que Colin había dejado en el plato de Wendy. El rostro de Colin se oscureció. ¿Acaso lo detestaba? ¿Ni siquiera quería comer lo que él le había dado? Cuando se acostaban por la noche, en presencia de Wendy, Sofía deliberadamente le preguntó a Colin: "¿Te sientes mejor?" Colin entendió lo que estaba tratando de hacer y asintió, "Podemos dormir juntos esta noche". "... DE ACUERDO." Sofía dijo. Entonces Sofía llevó su colcha a la habitación de Colin. Al ver a la linda pareja cerrar la puerta, Wendy regresó a su habitación sintiéndose aliviada. Por primera vez, Sofía estaba en la habitación de Colin. Era bastante grande. Al menos sesenta metros cuadrados. La habitación no era muy colorida. Los colores que más predominaban eran negro, blanco y gris, con algo de azul oscuro. Al ver la cama extragrande de madera negra y un estante de vino lleno, Sofía se dio cuenta de que Colin sabía cómo disfrutar de la vida. Sofía tiró su colcha blanca sobre la cama grande. Tomó la colcha gris de Colin y caminó hacia el sofá. "¿Qué estás haciendo?" Colin se estaba aflojando la corbata cuando vio a Sofía cargando su edredón. Sofía pasó de largo y tiró su colcha en el sofá antes de responder con frialdad: "Es hora de que seas un caballero". Su almohada siguió a continuación. Ahora Colin sabía lo que ella quiso decir. "¡Sofía Lo, esta es mi casa!" Colin apoyó las manos en las caderas y miró a la mujer que se creía dueña de la casa. Sofía preguntó: "¿Entonces no dormirás en el sofá?" "No." "Bien." Estaba bien. Fue en ese momento cuando Sofía se dio cuenta de que le quedaba trabajo por hacer. Ella podría quedarse despierta. Movió su colcha de la cama al sillón, y luego abrió la puerta y salió. De repente, una gran fuerza la arrastró de regreso a la habitación y se encontró con un par de ojos enojados. ¡Pum! La puerta se cerró de golpe y en menos de unos segundos Sofía se encontró presionada contra la puerta. "¿Quieres acusarme? Sofía Lo, ¿es eso lo que quieres? ¿Para hacer enojar a mi madre?" Colin miró a la mujer inexpresiva con un destello de ira en sus ojos. Sin querer, esta fue la primera vez que estuvieron tan cerca. Casi abrazándose. Una débil fragancia se desprendió... El olor era tan bueno... Tan bueno que toda su ira se fue en un instante. Ella era una mujer inusual. Antes de que Sofía pudiera hablar, Colin la soltó, tratando de cubrir su vergüenza. "¡Psicópata!" Dicho esto, Sofía se dio la vuelta para abrir la puerta. Colin miró a la mujer con desconfianza. ¡Ella acababa de llamarlo psicópata! "Sophia Lo, ¿te olvidaste de quién eres?" Dijo Colin fríamente. Sofía se detuvo, se volvió y dijo: "Aquí, yo soy tu esposa. Y eso significa que soy la señora de esta casa. Y tú no eres el Sr. Li o mi jefe. ¡Tu eres mi esposo! ¡Y los esposos y las esposas son iguales!" Colin nunca había conocido a una mujer tan fuerte. ¡Y esta mujer era su esposa! Al pensar en lo que Sofía había dicho, Colin llegó a la conclusión de que de alguna manera tenía sentido Así que se apoyó contra la puerta y sonrió, "Bueno, creo que tienes razón. Pero, ¿sabía usted, mi querida esposa, que una esposa debería satisfacer la necesidad de su marido?" Sofía se burló y preguntó directamente: "¿Qué? ¿Quieres meterte en mis pantalones?" Colin la miró a los ojos y dijo: "¡Qué mujer tan desagradable!" "Señor. Li, esa secretaria señorita Chiao sí que es agradable, encantadora y joven. Por encima de todo, a ella le gustas mucho. ¿Por qué no la llamas?" Huh, desagradable. Sofía ya no sabía lo que significaba "agradable".

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