Creí que habia sido clara con mis intensiones desde un principio. No quería una relación. Pero el insistió, me busco y me enamoro. Y cuando ya me tuvo en sus manos. Se fue. Me dejo. Después de tantos años siendo nada, cuando por fin le digo que en verdad me gusta, que de verdad quería intentar algo serio con el. Se va de un día para el otro.
Karem se habia ido hace algunos meses. Diez meses para ser exacta. Su papa le dio la opción de trabajar en la empresa familiar con sede en Atlanta, y el eligió la sede de Italia. No respondía mis mensajes, ni llamadas, sus redes sociales explotaban de fotos de fiestas, chicas en poca ropa, el besándose con varias de esas chicas.
Me rompió el corazón. Yo sabia que no podía confiar en el. Siempre se habia comportado como un idiota narcisista pero al menos creí que de verdad me amaba. Al final siempre me terminan destrozando a mi.
Debería haber seguido con mi vida como siempre, sin tener que darle prioridad a alguien que claramente no se lo merecía.
Llore el primer mes, me deprimí y me culpe por siempre ser a la que terminan engañando. Después volví a mi vida, trabajo, familia, fiestas y mas responsabilidades. Todo habia vuelto a la normalidad, por así decirlo. Al menos hasta hace unos meses cuando una pareja se mudo al departamento de al lado.
Hacia un tiempo el chico de al lado habia tomado la costumbre de sentarse en la ventana a observar hacia la calle justo cuando yo cerraba mi panadería, la cual se encontraba frente a nuestro edificio justo en la esquina. Fue así todas las noches durante cuatro meses mas o menos. Zach mi mejor amigo y empleado fue quien me lo dijo.
El decía que el chico se quedaba mirándome hasta que entraba en el edificio y unos minutos después el entraba. Así fue todas las noches. Con el tiempo comencé a mirarlo sin que se diera cuenta y a veces me quedaba parada en la vereda mas tiempo solo para poder verlo un poco mas, se lo veía algo triste. Como si estuviera deprimido.
Por lo que sabia gracias a la señora Evans, tenia peleas constante con su pareja. Siempre era ella quien le gritaba o lo insultaba, jamás lo habia escuchado levantar la voz o algo parecido. Por suerte para mi, yo nunca habia escuchado sus peleas. Aunque sentía lastima por ese chico. No es bueno estar en una relación así. Además se veía que era lindo, al menos físicamente se veía lindo, se notaba que iba al gimnasio.
Después de un tiempo nació el bebe de al lado y trate de ser comprensiva y amable como vecina pero estaba hasta la madre de escuchar a ese bebe llorar todas las noches.
Siempre era lo mismo, llantos, llantos y mas llantos, era así desde hace un mes. Era entendible que eran padres primerizos, podía entender eso y que probablemente estén haciendo lo mejor que pueden pero para nosotros, los vecinos que teníamos que aguantar el llanto constante del recién nacido, no era nada fácil.
No me malinterpreten, me encantan los bebes, son hermosos y adorables, pero cuando me dejan dormir.
Y yo necesitaba dormir, entraba a trabajar a las cuatro de la madrugada, y ya eran las dos. Parecía apropósito, cuando trataba de quedarme dormida, otra vez ese mocoso volvía a llorar, parecía empeñado en no dejarme dormir.
Ya no aguantaba mas, tenia que decirles algo a ese par, no podía ser que todas noches sea lo mismo, me levante y salí del departamento, esto se termina por que se termina.
Golpee la puerta con suavidad, esta bien estar enojada pero sigo siendo consiente de que hay mas vecinos, me cruce de brazos esperando a que abrieran, no se cuanto tiempo estuve esperando después de recibir un
Por primera vez en seis años estaba llegando tarde a la panadería, sin dormir, sin desayunar, y encima tuve que bañarme con agua fría ya que no tenia tiempo de esperar a que el agua se caliente, si arrancamos muy mal el día. -¿Escuche que quedaste dormida?- me comenta mi mama desde la otra punta de la cocina- -Ni siquiera dormí- gruñí- -¿Y eso?- me pregunto sorprendida- -Recuerdas que te dije de los vecinos que tuvieron un bebe- le pregunte- -Si, la pareja joven, si lo recuerdo- -Bueno, Liam no dejaba de llorar...- -¿Liam?- me interrumpió- -Si el bebe, así se llama-le conteste mientras terminaba de decorar unas masas- La cuestión es que fui a pedirles que lo callaran y cuando el chico abrió la puerta, Ama, deberías haber visto esa casa, ni lo Sánchez eran tan desastrosos como ese chico, te lo juro te hubiera dado un infarto con solo verlo, te lo juro, sentí lastima y lo ayude a que Liam se durmiera, pero mi señora interna no pudo con tanta suciedad y tuve ponerme a limpiar o a mi me iba a dar algo- le explique- -¿Y la madre del bebe Liam?- pregunto curiosa- -No tengo la menor idea, pero por lo que vi, no parecía haber rastro alguno de alguna mujer- -¿Y el chico?- -Lo mande a bañarse- me encogí en hombros- -¿Lo que...?- pregunto sorprendida -¿Que?, Se veía de la mierda, estaba hecho un asco, todo transpirado, vomitado,...horrible- me justifique- -Y...¿Era lindo?..- La expresión en su cara lo decía todo, se que me estaba insinuando. -Ni siquiera pienses en eso, ni lo imagines, bórralo de ahí- señale su cabeza- Entre el sueño y la ansiedad que me dio ver esa casa,¿ Vos pensas que tuve tiempo de ver si era lindo?- cuestione- Si tuve tiempo. Y si, era lindo. Pero no iba a decirle, conozco a esta mujer, de seguro va a querer buscar la forma de que sea mi pareja. Si es que el no tiene una. -Te metes en la casa de un extraño de madrugada a limpiar su casa y cuidar a su bebe,...¿Y no viste si era lindo?, ¿Que clase de hija tengo?- me replico- -Pues la ansiedad fue mas grande que el chisme- Después de eso saco el tema de los nietos, llevaba mas de tres años con el mismo tema. -Tienes veintisiete y yo quiero nietos- comento indignada- -Y yo quiero una cocina mas grande, pero no siempre se tiene lo que uno quiere- -Estoy a un paso de la tumba y ni te preocupas por darme nietos- claramente molestándome como siempre- -No seas dramática, por el altísimo, tienes cuarenta y cinco años- Se paso una hora molestándome con lo mismo, hasta que decidió volver a la florería, pero para mi suerte cuando se estaba yendo, Donna no tuvo mejor idea que gritarme desde el mostrador que mi vecino me estaba buscando, y eso para mi solo significa una cosa, que mi mama lo había escuchado, eso significa PELIGRO. Salí de la cocina lo mas rápido que pude pero ya era tarde, mi mama tenia a Liam entre sus brazos y hablaba de lo mas animada con mi vecino, ¿Como mierda fue tan rápida?, ni siquiera me tarde tanto. -¿Ama...no te estabas yendo?- los interrumpí- -Quien podría irse con una preciosidad como esta- comento sonriendo hacia el pequeño- Alex me decía que cumplió un mes y medio hace dos días, esta tan chiquito- ¿Solo un mes y medio?, yo lo hacia mas pequeño. -Así que...¿Alex, eh?- dirigí mi vista a mi vecino- -Anoche no me diste tiempo de decirlo, ni de agradecerte, ni de devolverte esto- dijo mostrándome el tupper en su mano derecha- -Es que tenia que venir a trabajar, se me hacia tarde- le informe- -Fue la primera vez en seis años que llego tarde a trabajar y eso que es la dueña- agrego mi mama- -Lo siento, fue mi culpa- se disculpo Alex- Antes de que pudiera contestar mi mama contesto por mi. -Tu no tienes la culpa, estoy orgullosa de mi hija por ser tan buena vecina, aunque me hubiera gustado que cuando vivíamos en Argentina se hubiera comportado así con los vecinos- soltó sin siquiera mirarnos- -¿Eras mala vecina?- pregunto divertido- -Solo voy a decir que se lo merecían, es lo único que voy a decir al respecto- me defendí- -¿También se merecían que les robaras al gato?- pregunto mi mama sonriendo hacia Liam- -¿Debería preocuparme?- pregunto Alex mientras me seguía observando- -Mmm...¿Tienes un gato al que maltratas y no le das los cuidados que se merece?- le respondí devolviéndole la mirada- Si no es así, entonces no tienes de que preocuparte, vecino- sonreí- Extendí mi mano para tomar el tupper, una vez que me lo paso camine hasta la cocina y metí dentro todas las medialunas de manteca con crema chantilly que entraron, estaban recién hechas, solo espero que le guste, salí de la cocina y mi mama le estaba comentando a Alex de mi fiesta de cumpleaños, que seria el próximo fin de semana y claro que estaba mas que invitado. La fiesta o mas bien la cena seria en mi casa. El me miro de reojo para ver si yo estaba de acuerdo, asentí y le respondió a mi mama que iría sin falta. Mi mama se despidió de nosotros, de Donna y se marcho, dejándome sola con Alex y Liam, aunque había varias personas desayunando. -¿Algo para tomar?- le pregunte- -Me encantaría pero tengo que volver, tengo una video llamada de trabajo- me respondió con una sonrisa- -Toma- extendí el tupper- Necesito un conejito de indias para que pruebe esto- -Si me enfermo...tendrás que cuidar a mi hijo por mi...espero que lo sepas- -Trabaje muchos años de niñera, un par de días mas no me molestaría- admití- -Te tomo la palabra... y gracias por esto- señalo el tupper- -No es nada- me acerque un poco mas a el o bueno a pequeño- Recuerda el trato y déjame dormir esta noche- bese su mejilla mientras acariciaba su mano- Me sonrió, la maquina de vomito me sonrió, quizás en el algún punto no me caiga tan mal. Una vez que Alex se fue con su bebe termine de hornear unas cosas que me faltaban y acomode todo en la cocina. También recibí la llamada mi amigo Arian invitándome a una fiesta, me hubiera encantado ir si no estuviera muerta de sueño. Le pregunte a Donna si ella podría cerrar hoy, ya que no podía mas del sueño, sentía que en cualquier momento me iba a desmayar, dijo que no había problema, Zach y ella se encargarían. Además en un rato mi hermano vendría a hacerle compañía, ellos eran mejores amigos y algo mas pero aun no se confiesan el uno con el otro. Debo admitir que envidiaba un poco su amistad, si bien tenia algunas amigas y amigos, o ligues, propiamente dicho, mis mejores amigas estaban en Argentina. Un rato mas tarde ya me encontraba en casa, ya me había bañado y estaba lista para visitar a mi gran y querido amigo Morfeo, como extrañaba quedarme hasta el amanecer leyendo mis preciadas historias de esa aplicación naranja pornosa que me hiso feliz tantos años. También extrañaba tanto escribir, hacia años que no escribía nada. Algún día voy a volver a hacerlo. El sonido de golpes en la puerta principal me despertó abruptamente, parecía que iban a tirar me puerta abajo, me levante con todas las ganas de romperle la cara a patadas al que estuviera del otro lado. No se quien se sorprendió mas, si el, con mi cara de voy a matarte mientras duermes o yo con su cara empapada en lagrimas y con Liam llorando como si no hubiera un mañana. -¿Le paso algo al bebe?-dije abriendo la puerta de golpe para poder examinar a Liam y asegurarme de que estuviera bien- -No...el esta bien- tartamudeo y sus lagrimas no dejaban de caer- Tome al pequeño entre mis brazos para intentar calmarlo, cosa que logre en cuestión de minutos, le pedí a Alex que se siente mientras yo iba por agua para el, y para mi algo fuerte para bajar el susto que me lleve. Una ves que bebió un poco de agua se encontraba mas tranquilo, con la mirada perdida en sus manos pero aun así mas calmado. -¿Que paso?- -Mis padres quieren quitarme a mi hijo- me respondió con la mirada perdida- -¿Tus padres?- Por un momento creí que diría que la mama de Liam quería quitárselo, eso tendría mas sentido, pero ¿Sus padres?. -Mi madrastra vino hace algunos días, y tu haz visto mi casa, en ese momento era un desastre, y ella...ella..- se notaba que trataba de contener las lagrimas- -Entiendo, pero...es tu hijo, no tiene derecho alguno a quitártelo- le replico- ¿O si?. -En unos días va a venir un agente de servicios sociales para que vea que no soy un buen padre...no se que hacer, si me lo quitan,...yo...- Se que no han pasado ni un par de horas de conocernos personalmente, pero me rompe el corazón, se nota que se esfuerza por ser un buen padre, no conozco toda la historia pero no creo que sea justo ni para el, ni para Liam. -¿Y que quieres hacer?, ¿En que te ayudo?- -No lo se,... mi casa es un puto desastre, me despidieron de mi trabajo hace dos meses, casi no tengo dinero, hoy me llego la notificación de desalojo y la entrevista de hoy, me dijeron que era demasiado viejo para el puesto...mi vida no podría ser mas desastrosa...pero no quiero perder a mi hijo, es lo único que tengo, se que no nos conocemos pero no tenia a nadie mas a quien acudir- Eso me dejo impactada, ¿No tenia trabajo?, ¿Como sobrevivió dos meses?,¿ Lo iban a echar del edificio? , ¿Viejo?, No parece tener mas de treinta, ¿A nadie mas a quien acudir?, Demasiada información para alguien que todavía tiene la almohada pegada a la cara. Bueno un bebe consume mucho dinero, los pañales, la leche, la ropa, un bebe es un gastadero de dinero fijo. Pensé. ¿Que se supone que le diga?, Esta bien que soy buena pero no soy dios, no hago milagros. Me quede en silencio, observándolo, el pequeño se había quedado dormido en mis brazos. Solo de mirarlo se me ocurrió la idea mas estúpida que se le puede ocurrir a alguien. Y encima con alguien que ni conoce, yo y mi puto corazón de pollo, solo espero no arrepentirme de esto a la larga. -¿Unos días?, mhmm,... voy a sugerir algo muy, muy, muy estúpido, pero si crees que es muy estúpido me lo dices y pensamos en otra cosa- sugerí- -En este momento ninguna idea es demasiado estúpida, todo sea por mi hijo- insistió- Bueno voy a soltar una de las ideas mas pendejas que pude haber pensado. Mi cerebro no sirve cuando recién me levanto. Mis neuronas no conectan bien a esta hora. -Múdense conmigo- -¿Que cosa?- si definitivamente lo tome por sorpresa- -Están por desalojarte, ¿A menos que tengas otro lugar a donde ir?, que no creo, por lo que acabas de decirme- confesé- Necesitas un lugar donde quedarte con Liam, también que crean que estas en una relación estable, y que tienes suficiente apoyo tanto emocional como económico para criar un hijo, o bueno eso es lo que he visto en películas y series- -No creo que funcione- se apresuro a decir- -Entiendo, entonces... será mejor que pienses algo rápido, porque cuando dicen que te visitaran en un par de días, normalmente son de veinticuatro a cuarenta y ocho horas- comente- Lo deje sentado en la silla pensado en que haría, mientras yo recosté a Liam en mi cama, busque otra almohada y la coloque detrás de el, unos minutos después me acomode a su lado, seguía muerta de sueño y el reloj marcaba la una de la madrugada. Debía dormir. Pero no podía, había un extraño en mi casa, aunque a mi cuerpo le valió ocho hectáreas de verga. Me quede dormida.
Unas horas mas tarde cuando sonó la alarma de mi celular, lo apague lo mas rápido que pude, abrí los ojos tratando de acostumbrarme la luz que había quedado encendida en el comedor, esta iluminaba la habitación permitiéndome ver a Alex durmiendo al lado de Liam, ambos en la misma posición, de lado, mirando hacia mi. Ni siquiera me había detenido mirarlo con detenimiento. A decir verdad si era lindo, muy lindo, pelo castaño oscuro, cejas del mismo color, algo tupidas, labios gruesos, piel bronceada aunque no tanto, y si mal no lo recuerdo ojos cafés, y además tenia varios lunares en su cara. Se notaba que había pasado mucho tiempo en el gimnasio. Si era lindo, tenia que admitirlo.
Ojala acepte lo que le propuse, seria una ventaja para mi, podría contratarlo en la panadería, así yo podría dormir mas y concentrarme en la expansión que quería hacer en mi local.
Termine de alistarme para irme a trabajar, y me debatía si dejar solo a Alex en mi casa e irme a trabajar, no parecía mal chico pero uno nunca sabe. Al final decidí confiar, después de todo le pedí que se mude conmigo, debería tener un poco de confianza en el, ¿No?, decidí dejarlo seguir durmiendo, estaba por irme cuando pensé en dejarle una carta a Alex en la mesa.
"Piensa en lo que te dije, y cuando estés listo, ve a la panadería, te invito a desayunar. Te deje la llave de mi casa sobre la mesa, cierra cuando salgas, no te olvides de traerle el biberón al bebe, los pañales y las toallitas húmedas y la crema que te di ".
Como a las nueve y media de la mañana, Alex llego con el pequeño en brazos. Deje que Zach de encargara de todo en la cocina mientras yo hablaba con mi vecino. Después de saludar a Alex y le pregunte que le gustaría para desayunar, estuvimos un rato sentados, me confeso que había pensado en lo que le propuse pero tenia miedo ya que apenas nos conocíamos, era entendible, no todos los días la loca de tu vecina quiere que te mudes con ella.
-Míralo como un negocio- me miro extrañado- Tu necesitas donde quedarte y sacarte a servicios sociales de encima y yo necesito un nuevo empleado- confesé- Si aceptas tendrás trabajo y seguro medico,...al menos hasta que te estabilices o decidas buscar otro empleo-
-¿Fingirás que somos pareja solo para tener un nuevo empleado?- parecía que me estaba acusando de algo-
-Eso es lo único que ofrecerte,... a menos que quieras que te preste dinero- me encogí en hombros- Pero el dinero no va a hacer que un extraño no te quite a tu hijo-
-Sigo sin entender, ¿Por que harías eso?-
Seguía confundido, yo creí que estaba siendo muy clara con mis intenciones al respecto.
-Yo necesito tiempo y tu un trabajo y donde quedarte- me estaba empezando a enojar-¿Que es lo que no entiendes?-
-No estoy acostumbrado a que las personas sean tan buenas conmigo sin querer nada a cambio-
-Que mierda de personas hay a tu alrededor para que creas eso- hable sin pensar-
-La clase de personas que nunca me ofrecerían un lugar en donde quedarme ni mucho menos un trabajo-
Su expresión al decir eso me encogió el corazón de tal forma que me dieron ganas de abrazarlo.
-¿Te molestan las muestras de cariño?- se me salió sin pensar-
-No estoy acostumbrado- comento-
Tuvo un bebe, y si, se que para tener uno no se necesita mostrar algún tipo de sentimientos pero, por favor, ¿Quien nunca recibió una muestra de cariño?, no estaría entendiendo a este chico.
-Vamos a tener que cambiar eso-
Me levante de mi asiento y camine hasta quedar detrás de el , puse mis manos en sus hombros, lo sentí tensarse, con cuidado lo abrase dejando mis brazos un poco mas abajo de su cuello y mi cabeza en su hombro izquierdo.
-Si quieres que crean que somos una pareja, este es el mejor momento- lleve mi cara hasta quedar a unos centímetros de su oído- La señora Evans esta por entrar a la panadería, se amable, sonríele, y déjame hablar a mi,...¿Cual es tu apellido?- le pregunte-
-Dou..glas- tartamudeo-
Me levante con cuidado y deje un beso rápido en su cabeza, de verdad que se sentía tenso. Sentí pena por el, ¿Jamás le demostraron cariño?, con el tiempo le voy a ir sacando información, pero ahora tengo un chisme que necesito que se trasmita a todo en el edificio y quien mejor que Juliana Evans para eso.
-¡Señora Evans! - exclame con alegría-
En esta industria saber fingir felicidad cuando ves a los clientes es parte primordial en la vida diaria de un comerciante, y mas aun si quieres que la gente vuelva a comprar en tu tienda.
-¡Bren!- exclamo con entusiasmo- ¿Cuanto tiempo sin verte niña?-
Se apresuro a abrazarme seguido de un beso en la mejilla.
-¿Como ha estado? ¿Las hijas y su hijo?, ¿Los nietos?, ¿Como están?-
-Todos bien por suerte y gracias a Dios, todos bien- contesto de igual manera- ¿Tu padres y tu hermano?, Hace tanto que no los veo- confeso-
-Bien, por suerte todos están bien- imite- El sábado que viene voy a festejar mi cumpleaños en mi departamento, nada alocado, solo una cena para celebrar,...¿Por que no viene?, van a estar felices de verla-
-¿Estas segura cielo?, eso es algo familiar y no quisiera molestar-
-Por favor , insisto y de paso así conoce a mi novio- me moví para que pudiera ver a Alex- Amor, ven quiero presentarte a nuestra vecina-
Quería reírme de la cara de ambos, primero la cara de impacto de la señora Evans al notar que el vecino con el bebe ruidoso era mi "novio" y por otro lado la cara de Alex al escucharme decirle amor. Solo imagino la cantidad de preguntas que deben estar recorriendo la cabeza esta señora, y estoy segura que para cuando regrese a casa de trabajar, todo el edificio va a saber que salgo con el.
-Un placer conocerla señora Evans, nos hemos visto un par de veces en el edificio pero nunca tuve el placer de presentarme,...soy Alex Douglas, encantado de conocerla- estiro su mano esperando a que esta la tomara-
-Es un placer conocerte Alex, no sabia que ustedes dos salían- pregunto después de estrechar su mano con la de el-
-Empezamos a salir hace unas pocas semanas, en realidad- me limite a decir-
-Me alegro mucho por ustedes, hacen una pareja tan linda, y que bebe es tan hermoso- agrego, contemplando a Liam-
-Muchas gracias señora Evans- agradeció Alex-
-Amor debemos irnos, aun tenemos que comprar algunas cosas mas para el sábado- hable mirando a Alex, al que, en cualquier momento iba a sufrir un colapso si no salía de ahí-
Después de despedirnos de la señora Evans, le dije a Donna y a Zach que si se podían encargar de todo mientras hacia unas comprar, sus caras de sorpresas fueran épicas, supongo que en estos seis años nunca les dije algo igual, tome mi billetera, y nos fuimos con Alex y su bebe, no iba a decirle que lo estaba llevando a comprar ropa, y algunas cosas para Liam, probablemente se hubiera sentido incomodo y no quiera eso.
-¿Que fue todo eso con esa señora?- pregunto mientras caminábamos-
-Crees que la persona que venga a ver si eres un buen padre, ¿No le va a preguntar a tus vecinos como te describirían como padre? - informe- Y quien mejor que la señora Evans para el chisme, créeme, para cuando regresemos al edificio todos ya se habrán enterado que salimos- afirme- Te lo aseguro-
Suerte la mía que la primera tienda que encontramos era para bebes.
-¿Por que paramos aquí?- pregunto claramente incomodo-
-Por que si esa maquina de vómitos va a vivir conmigo, voy a necesitar armarme con mas que unos simples pañales- dije entrando a la tienda-
-Eso seria demacia....-
Después de ver mi cara ni siquiera se atrevió a cuestionarme, simplemente se callo y acepto que no importara lo que dijera, no me iba a hacer cambiar de opinión.
Creo que me emocione de mas, y compre mas de lo que necesitaba, primero para Liam, le compre ropa, pañales y toallitas húmedas en gran cantidad, un cochecito, una pañalera mas grande para cuando tengamos que salir, juguetes, animales de peluches, algunos sonajeros, perfumes solo para el, sabanas y colchas nuevas para su cuna, algunas mantas para el piso, toallas para cuando lo bañe, una bañera en color verde agua, jabones, shampoo, acondicionador, mi autocontrol se fue al carajo cuando vi todas esas cosas para bebes.
Para Alex fue un poco similar, le compre ropa, camisas, pantalones, remeras, buzos, zapatillas, suéteres, perfumes, jabones para hombre, también compre toallas nuevas, sabanas nuevas, algunas cosas de cocina que me hacían falta, lo lleve a cortarse el cabello, y ahora parecía un ser humano decente, y se veía mas lindo, mas joven.
Cuando estábamos en el taxi volviendo a casa, le mande un mensaje a mi hermano para que me ayudara a subir todo lo que compramos.
-¿Era estrictamente necesario comprar todo esto?- me critico mi hermano al ver todas las bolsas en suelo de mi departamento-
-Le dije que no era necesario comprar todo esto, pero no me escucho en ningún momento-
-No haz escuchado el dicho que dice "Mujer prevenida vale por dos", ¡y si!, tampoco tengo autocontrol, gracias por notarlo, pero aun siento que me olvide de comprar algo- dije revidando las bolsas-
-¿Mas todavía?- se horrorizo mi hermano-
-¿Que es todo esto?-
Mi mama se encontraba parada en la puerta con cara de confusión extrema, sus ojos viajaban desde Alex hasta mi hermano, pasando por mi y Liam en mis brazos, hasta las bolsa y repetía el proceso.
-Que tu hija no tiene autocontrol- reprendió mi hermano-
-Solo le compre unas cosas para el bebe y todavía siento que me falta algo- dije pensativa-
Ella no pregunto que estaba pasando, sabia que después iba a contarle así que me recito una lista de cosas de bebes que necesitaba, a lo que yo le respondía si lo había comprado o no.
Deje a Liam durmiendo el centro de la cama, con dos almohadas adelante y atrás de su cuerpo y seguí acomodando todo que mi mama sacaba de las bolsas.
-¿Leche para bebe?-
-Eso era...mierda...me olvide la leche para el bebe, y un biberón nuevo-
-Chupetes no- me recordó mi mama-
-Eso ya lo se...debería ir a comprar antes de que sea mas tarde-
-Yo te llevo- afirmo mi mama-
-Gracias,...y ustedes dos, no toquen mi cocina, en la heladera hay sándwiches para que coman, una vez que terminen, van a ir a buscar la cuna de Liam y la van a instalar al lado de mi cama- señale a Alex- Y tu vas a traer toda la ropa sucia que tengas tuya y de esa maquina de vómitos...no quiero excusas quiero re..sul..ta..dos, ¿se entendió?- finalice-
Ni siquiera espere a que me respondieran para salir del departamento.
Una ves en la camioneta, mi mama me miro esperando una explicación, y así lo hice, le explique todo lo que había pasando anoche.
-Yo realmente no se que pensar- confeso estacionando el auto frente al supermercado-
-¿Sobre que Alex y Liam vivan conmigo?-
-También, pero yo, ¿Quiero saber en que carajo pensabas cuando decidiste esa estupidez?-
Se le nota muy molesta.
-¿Cual de todas?-
-¿Como vas a dejar que un extraño se mude con vos?, Por amor de Dios, caerte de la cama cuando eras chiquita tuvo un efecto tardío muy grande- se llevo las manos a la cabeza, y respiro profundamente- ¿Que no te enseñe a no hacer esas pendejadas?-
-Ya se, ¿Si?, ya lo se, pero...¿Que querías que hiciera?, llego llorando y con un bebe en brazos- me defendí- Solo...no sabia que hacer, se que no lo conozco, pero no veo maldad en el, y toda la situación me hizo acordar cuando no desalojaron a las dos y no teníamos a donde ir- confesé- Sentí lastima por el, por el bebe, por la situación y no sabia que hacer-
Mi mama se quedo en silencio un buen rato, supongo que recordó que nosotras pasamos por lo mismo, la gran diferencia en esto es que en ese momento ningún vecino hubiera hecho lo que yo hice.
-No tiene pinta de ser mala persona, pero hija, con todo lo que esta pasando en esta sociedad yo no...-
-Y lo entiendo, voy a tener cuidado, te lo prometo- puse mi mano en la suya- Algo me dice que el no es malo, Ama, solo esta falto de cariño, me di cuenta cuando lo abrace, estaba tenso, y nervioso, creo que nunca le demostraron cariño-
-Eso no quita el hecho de que es un extraño- insistió-
Solo asentí, ella tenia razón, había metido a un extraño a mi casa, sin tener en cuenta el riesgo que eso podría tener. Debo ser mas prudente a la hora de tomar decisiones.
Una vez que termine de comprar todo lo que me hacia falta, mi mama me llevo hasta mi edificio.
Mientras esperaba a que baje el elevador la señora Simons , la casera, se acerco a mi para saludarme.
-Bren, querida-
La señora Simons era la única sincera de todo el edificio, y la única que me caía realmente bien, al menos con ella podía hablar sin pelos en la lengua, como nos gustaba decirle.
-¿Como esta la mejor casera del mundo?-
Esa pregunta se noto a leguas que era mas falsa que mi mama cuando nos decía que no nos iba a pegar.
-¿Que me vas a pedir?- directa al grano, eso me gustaba de ella-
-El departamento que esta junto al mío, el octavo B, quiero alquilarlo- hable sin vueltas-
-Ya esta alquilado- me recordó- Al menos por ahora-
-Alex Douglas es la persona que alquila, lo se, es mi novio, va a mudarse conmigo y quiero alquilar ese departamento para mi hermano-
Fue una mentira a medias, Alex no era mi novio, pero si iba a mudarse conmigo, y mi hermano si buscaba departamento, ya no soporta vivir con mis padres, así que, que mejor que tenerlo cerca por cualquier emergencia.
-Así que era cierto...- murmuro-
Gracias señora Evans.
-Si es cierto, llevamos algún tiempo juntos y bueno, el y Liam se volvieron parte esencial en mi vida- mentí-
-Preparare los papeles pero voy a tardar algunos días- me informo-
-Si, por mi no hay problema, pero quería saber que esto puede quedar entre nosotras- me miro extrañada- Si le llego a decir a mi mama que su hijo menor se va a mudar de casa y que yo tuve algo que ver, me va a matar- eso no era mentira, mi mama si me iba a matar- Y también quiero que sea una sorpresa para el-
-Esta bien-
-Casi lo olvido, voy a pagar los primeros seis meses, y quiero el contrato a nombre de mi hermano-
Me despedí de la señora Simons cuando el elevador abrió sus puertas.
Al abrir la puerta de casa, me encontré con una escena patética a decir verdad, Alex y mi hermano tratando de armar el cochecito, ¿Como es que no saben leer un simple manual de instrucciones?, por los dioses del olimpo, junte el hambre y las ganas de comer sin darme cuenta.
-Si saben que traer manual de instrucciones, ¿Verdad?-
-Esta en chino- me respondió mi hermano entre dientes-
-¿Y no tiene dibujos?- insinué-
-Crees que si tuviera dibujos estaría como estup...-
Alex lo interrumpió con un golpe suave en el costado, haciendo que mi idiota hermano lo mire confuso, el castaño señalo la hoja en sus manos y la boca de Kevin soltó un